
Benito Baranda
Felices Fiestas con
Paz, Amor y Felicidad!!!
CVX – Corrientes
Benito Baranda
Felices Fiestas con
Paz, Amor y Felicidad!!!
CVX – Corrientes
Después de mucho esperar, al fin llegó el día. El fin de semana pasado (4 y 5), finalmente se concretó el tan anhelado taller de iniciación CVX. Nuestra comunidad hace unos meses ya está caminando con el “deseo” de ser parte de CVX. Somos algo así como unas dieciséis personas que sumadas a los de otras comunidades, a las que invitamos para presentarles la propuesta cevequiana, nos juntamos en
Durante esos días no pude dejar de sentirme en casa, en familia, en un clima de confianza y alegría, donde la vida compartida enriquece y alienta a seguir. Quedamos muy entusiasmados, queremos crecer en este estilo de vida; CVX es lo que queremos, y sentimos que es para nosotros. Realmente agradecidos desde el corazón, a Lu y Fafá que nos ayudaron a dar estos nuestros “primeros pasos”.
Laura Ayala
Comunidad Tupasy
Quisiera tener las palabras justas para contarles lo que un ser humano tan impresionante puede hacer en compañía de nuestro Dios.
Hacia el 2004 habrá sido cuando este curita llegaba de incógnito a vivir junto a su futura familia el Congreso Eucarístico, se habría imaginado él donde estaba llegando? Suerte que los Jesuitas están preparados para todo tipo de desafío espiritual!
Salva! Muestra de sacerdote y ser humano, muestra de amigo y padre, si pretendo enumerar todo lo que nos dejas, no podría terminar este intento de homenaje, cada minuto en nuestra casa de Nazareno junto a tu compañía ha sido para cada uno de nosotros una LECCION DE VIDA….
EN TODO AMAR Y SERVIR….una frase que nos dejo nuestro San Ignacio, a la que sin dudas le haces honor, y contagias con tanto amor esa premisa, que siempre ha sido un gusto y un gran placer que Dios que nos haya permitido compartir contigo, días de trabajo, de días de reflexión días para celebrar y hasta días de desencuentros, el perfecto equilibrio que solo con tu ayuda pudimos lograr, para hacer de Nazareno una real familia, casi tan insoportable como la biológica….
Gracias por hacer de nosotros verdaderos servidores de Cristo, por enseñarnos el valor del AMOR, ese amor en su mayor expresión, el Amor de Dios, que no defrauda, que fortalece, que ama sin medidas, que entrega su corazón sin limites, que hace que cada instante de nuestra existencia sea un canto de vida…un Amor con el que se construye estos lazos de afectos, a pesar de toda tormenta, de toda adversidad….un Amor que al igual que un buen vino, con el tiempo se hace mejor!
EL MAGIS…emblema de nuestra espiritualidad que enamora! Y allí también estuviste, marcándonos con tus palabras, pero sobre todo, con tus acciones, lo que esa simple palabrita ignaciana podía sembrar en nosotros…ahí estuviste para que cada uno sea el mejor estudiante, el mejor trabajador, el mejor padre o madre, hermana, amiga, y mas que nada un buen ciudadano, en fin, nos regalaste la caña (nunca el pescado) para hacer de uno mismo ese Ser Humano que nuestro Dios seguramente imagino al momento de nuestra creación!
No voy a terminar este escrito despidiéndome, solo voy a decir en nombre de todos un lindo hasta luego…y nos vamos a quedar aquí en nuestra casa, en nuestro Corrientes Porá, disfrutando de tanta gracias que nos dejas, con aroma de lapacho florecido y Paraná agitado, temiendo quizás extrañar mucho a este Poeta que lo visitaba día a día… de la misma forma con nuestro Corazón agitado pero llenos de tanta Amistad sin igual…te digo, te decimos, te gritamos:
GRACIAS POR TANTO AMOR!!!!!!!!Corrientes, 24 de septiembre de 2008
1. Hoy concluimos la Novena en honor a la Santísima Virgen María, a quien invocamos con el dulce título de Nuestra Señora de la Merced, patrona de nuestra ciudad y de sus alrededores, y a quien “Corrientes, la invicta postrada, con la Patria querida a sus pies, quiere renovar la solemne promesa jurada”, como le cantan sus devotos a lo largo de los siglos.
2. En efecto, el primer juramento solemne a Nuestra Señora de la Merced, lo realizó el Cabildo en 1660, nombrándola patrona de la ciudad y su contorno. Las actas del tiempo atestiguan que esa elección fue hecha por voluntad del pueblo y las autoridades civiles. Esa elección volvió a ratificarse por insistencia de la población en dos ocasiones más: en 1789 y en 1858. Después de la Revolución de Mayo, el Cabildo vuelve a jurarla como Patrona en 1813 y luego en 1816. Finalmente, al cumplirse el tercer centenario del primer juramento, la Legislatura Provincial sanciona la Ley, por la cual reconoce a Nuestra Señora de la Merced “Patrona de la ciudad y sus contornos, quedando la obligación de este gobierno de celebrarla cada año solemnemente”.
3. Eso es precisamente lo que queremos hacer hoy: renovar nuestra fidelidad, jurarla de nuevo, consagrarnos a ella. Este acto de fidelidad compromete la vida entera de cada persona y a todas las personas: pueblo y autoridades. Jurarla significa obedecerla hasta las últimas consecuencias. Pero para obedecerla, hay que estar cerca, conocerla, hacer como el discípulo del Evangelio: recibirla en su casa. Ella, perfecta discípula, nos conduce a Jesús y nos enseña a ser discípulos. En esta devota familiaridad con ella, escuchamos su mandato que nos dice: “hagan lo que él les diga”. Discípulo es aquel que escucha, acoge y es fiel a la palabra de Dios. Ser fiel es “hacerle caso” y vivir de acuerdo a los valores del Evangelio tanto en la vida privada, como en la función pública. Ese mandato de fidelidad que renovamos hoy, nos invita a levantar nuestra mirada hacia la cruz de su Hijo, donde la vida y el amor celebran su definitiva victoria sobre el pecado y la muerte. Allí está la fuente de nuestra merced, la liberación de todos los males, allí encontramos el Camino, la Verdad y la Vida.
4. Mientras renovamos la promesa jurada a Nuestra Señora de la Merced, sentimos una profunda alegría, porque reconocemos que no hay merced más grande que conocer a su Hijo Jesús. No se trata de una emoción pasajera, sino de una convicción profunda que se apoya en la certeza de la fe, por la que sabemos que el amor de Dios se nos ha revelado en Cristo y que él nos ha invitado a ser sus amigos. María de la Merced, ¡enséñanos, a ser sus discípulos y misioneros!, como tantas veces te lo pedimos durante esta novena. Renovarnos juntos en el encuentro con Jesucristo y revitalizar el Evangelio, tan arraigado en nuestra historia, es el mejor regalo, que podemos recibir como Iglesia, que camina hacia el Centenario de su fundación.
5. La existencia de nuestro pueblo fue posible gracias a la “merced” de María, valga la redundancia: porque merced es gracia, y la merced más grande que podemos recibir, es precisamente la vida de Dios. Y lo peor que nos puede pasar es olvidar que la vida es un don y no una propiedad, es “merced” de Dios, que nos creó a su imagen y nos rescató del pecado y de la muerte por Jesucristo, al alto precio de la cruz. Cuando se olvida que la vida es merced de Dios, ya no hay a quién serle fiel. La ausencia de fidelidad permite sólo acuerdos pasajeros entre soledades sin proximidad. Por eso, una sociedad sin Dios, es una sociedad de hombres solitarios, egoístas y agresivos. Nuestros antepasados intuyeron ese peligro, por eso se preocuparon en reiterar su juramento, convencidos de que la fe en Dios es también una cuestión de estado y que, al mismo tiempo, es fundamento de la libertad y condición esencial para un desarrollo equitativo y justo de la sociedad. Porque el Dios cristiano no es un Dios lejano y solitario. Es Jesucristo, el Hijo de Dios, que se hizo carne en María, cercano y hermano de todos los hombres y mujeres. En ella, la Virgen hecha Iglesia, junto a la cruz, somos engendrados, ya no como individuos aislados, sino como pueblo de Dios, hermanos y hermanas en Jesús y con él hijos de Dios.
Mons. Andrés Stanovnik
Arzobispo de Corrientes
Manifiesto
Los Jóvenes Nos Queremos Manifestar
Los jóvenes del NEA venimos a tus pies, Mamá María, a manifestarte las inquietudes de nuestro corazón por nuestra Patria. Venimos caminando para expresarte nuestra búsqueda de paz y justicia.
Ante una sociedad con desigualdades, queremos la paz que se construye a partir de la búsqueda de una vida digna para todos.
Anhelamos más ¡“Humanidad”!.
Los jóvenes queremos escuchar y ser escuchados, deseamos encontrar en nuestros adultos, herramientas para crecer y madurar.
Rechazamos la violencia, diciéndole “Sí” al diálogo, a las responsabilidades, al compromiso y a la vida.
Deseamos formarnos en la participación ciudadana y política, generando espacios de servicios en la búsqueda del Bien Común.
Creemos en una Argentina mejor, dejando de lado mezquindades e individualismos.
Los jóvenes del NEA nos comprometemos: A ser Antorchas encendidas para iluminar nuestras realidades con el anuncio del “Evangelio”, desde una Espiritualidad encarnada.
A trabajar con perseverancia por el presente y el futuro que nos pertenece.
Madre de Jesús, te pedimos que nos fortalezcas y bendigas, para vivir en plenitud tu pedido, que hoy en Itatí se renueva: “¡¡¡ARGENTINA CANTA Y CAMINA!!!”.
Pastoral de Juventud
Región NEA
JOVEN: “HACELE CASO A TU SED”
Homilía De Monseñor Hugo Santiago, Obispo De Santo Tomé, En
(21 De Septiembre De 2008)
La sed de estar en la posesión de un bien grande que no pase
1. “Para mí la vida es Cristo,…deseo estar con Cristo”, dice el apóstol Pablo en la primera lectura que acabamos de leer. El deseo es una sed interior que tiende hacia lo que calmará y saciará esa sed.
2. En nuestra vida hay diversos tipos de “sed”, diversos tipos de deseos: en el aspecto recreativo tenemos, por ejemplo, deseos de mirar una película o hacer algún deporte; en el aspecto fisiológico tenemos deseos de comer un asado o un helado; en el orden personal tenemos deseos de tener amigos, de amar y ser amados; en el aspecto social tenemos deseos de hacer algo por los demás, de llegar a ser alguien significativo para la sociedad; en el aspecto religioso tenemos deseos de conocer a Dios, de encontrarnos con Jesucristo, de sentir el amor de
3. Entre todos estos tipos de sed, de deseos, algunos pueden no ser saciados y sin embargo no afectarán mucho nuestra vida, pero otros deseos más profundos tienen que ver con nuestra felicidad y entonces los tenemos que saciar porque de lo contrario nos frustramos, no seremos felices. Por eso, querido joven, “hacele caso a tu sed más profunda”, al deseo que hay en vos de estar en la posesión de un bien grande, que no pase.
4. La psicología de la propaganda ha captado ese deseo que hay en todo hombre y sobre todo en ustedes los jóvenes y entonces les presentan los bienes de consumo: un tipo de ropa, una bebida, una moto, un auto, como si fuera un bien grande que no pasa, que calmará la sed de felicidad, de estar bien que hay en ustedes.
5. Si lo pueden comprar, al poco tiempo se darán cuenta que todo bien de consumo no puede cumplir lo que prometía, al poco tiempo de adquirirlo pierde brillo, pierde atracción y no sacia la sed de felicidad. Pero entonces aparece otro bien de consumo, una zapatilla deportiva, una bebida energizante con la cara de un bien grande que no pasa y entonces lo vuelven a comprar. Así se origina la carrera del consumo y la sed no se sacia. Se sienten de alguna manera engañados: el bien grande prometido no era tal y era pasajero.
6. Es que el único bien grande que no pasa es Cristo, es Dios, sólo El puede saciar la sed que tenés de felicidad, sólo él es el bien grande que no pasa, solo él te puede dar vida en abundancia.
7. Entonces, querido joven, vos tenés que llegar a algunas constataciones:
- que el deseo, la sed más profunda que tenés es deseo de estar en la posesión de un bien grande que no pase y que te dé felicidad.
- que ese deseo te lo puso Dios en el corazón
- que tenés que seguirlo para ser feliz
- y que sólo quedará saciado si te encontrás con Jesucristo.
8. En este sentido, querido joven, te digo: “HACELE CASO A TU SED”, descubrí que la sed más profunda que tenés es sed de Dios, y buscá saciarla en Jesucristo.
9. Tenés que ser como el buscador de perlas finas del Evangelio, que encuentra una de gran valor y vende todo lo que tiene para adquirirla. Las cualidades de este hombre son varias:
- primero es un buscador…no es un conformista, un instalado….así tenés que ser vos…
- Segundo; no anda detrás de cosas de poco valor, no le interesan las cosas baratas, él busca perlas finas. Igualmente ustedes, queridos jóvenes, tienen que darse cuenta que el corazón de ustedes busca cosas valiosas, no se conforma con chatarra, con cosas de poco valor.
- Tercero: cuando encuentra la perla fina, este hombre tiene una gran capacidad de decisión, se juega, vende todo para adquirirla. Ustedes también, tienen que darse cuenta que la perla fina es Cristo, que El se deja encontrar, es más, viene al encuentro de ustedes para que lo encuentre el que lo busca de todo corazón.
10. Si encuentras a Cristo te darás cuenta inmediatamente que El es la verdad que buscaba tu inteligencia, El es la belleza que atrae a tu corazón, El es el bien grande que no pasa que tu voluntad anhela y que busca a través de otros bienes más pequeños.
Encontrar y seguir a Cristo no es fácil pero es apasionante
11. Encontrar a Cristo y seguirlo no es fácil pero es apasionante. El te sacará de la comodidad y te pedirá que sirvas, pero si lo haces encontrarás la alegría en el servicio. Como aquél hombre que decía: “Yo dormía y pensaba que la vida era alegría, desperté y vi que la vida era servicio, serví y descubrí que el servicio era alegría.
12. Encontrar a Cristo y seguirlo es difícil pero atractivo. El te pedirá que dejes la mentirosa búsqueda de felicidad por los caminos del placer fácil, del no compromiso, del alcohol y de la droga, del tener consumista y del sentirte más que los demás, pero a cambio la verdad te hará libre te conducirá a la vida en abundancia.
13. Encontrar a Cristo y seguirlo es una gracia y un desafío. El te pedirá que dejes la vida superficial de los que viven como si Dios no existiera y dediques tiempo a la oración, a la adoración de su Presencia en el Santísimo Sacramento, a la reflexión de
14. Encontrar a Cristo y seguirlo es como encontrar una piedra preciosa y vender todo para adquirirla. El te dirá que la felicidad, tu felicidad está en darte a los demás y que paradójicamente sólo encuentra la vida el que es capaz de darla. Tener la gracia de hacerlo es a la vez heroico y fascinante.
La experiencia de los santos: La entrega da alegría
15. San Ignacio de Loyola antes de ser santo estaba alejado de Dios y vivía una vida sin compromiso, tratando como todo joven de pasarla bien. En una oportunidad fue herido y tuvo que internarse en un hospital. Para entretenerse pidió libros de caballería, que eran unos libros de aventuras y como no había le ofrecieron unos libros de santos. Como no tenía otra cosa que leer los aceptó.
16. Leyendo los libros de santos tuvo una intuición que empezó a practicarla después y es lo que lo entusiasmó para seguir a Jesús. Se dio cuenta que cuando buscaba el placer egoísta, la pasaba bien en ese momento pero después se quedaba vació. En cambio, cuando trataba de imitar a Jesús haciendo un acto de servicio, le costaba en el momento pero después le quedaba la alegría en su corazón. De este modo empezó a imitar cada vez con más intensidad a Jesús en la oración, en el servicio y la entrega a los demás, constatando que su corazón estaba pleno de alegría. De este modo ya no dejó más este camino de compromiso que sin embargo le daba felicidad.
17. Así en este santo comprobamos lo que nos dice Jesús: el que pierde su vida por los demás la encuentra y el que la busca egoístamente la pierde. La alegría y la felicidad, paradójicamente la encontramos cuando olvidándonos de nosotros mismos nos damos a Cristo y a los hermanos, servimos a los demás.
18. Por eso queridos jóvenes: HÁGANLE CASO A SU SED, dense cuenta que el deseo que hay en el corazón de ustedes de estar en la posesión de un bien grande que no pase y los haga felices es sed de encontrarse con Cristo, sigan esa sed. Jesús vendrá al encuentro de ustedes, el encuentro se dará y cuando los invite a seguirlo por el camino del servicio, díganle que “sí” aunque les cueste, porque el servicio a Cristo y a los hermanos es el camino de la alegría de la que tiene sed el corazón de ustedes.
19. María se describió a sí misma como “La servidora del Señor”, aceptó a Jesús en su corazón y puso la vida a su servicio. Por eso, a la perla preciosa que es Jesús la podemos encontrar en el corazón de María. Por eso hoy Ella en Itatí nos dice: “hijitos jóvenes, busquen a mi Hijo, porque de El tiene sed el corazón de ustedes”. “No sigan el camino fácil de una vida placentera y sin compromiso porque los llevará a la frustración y a la tristeza, ayuden a mi Hijo a cargar la cruz del compromiso por un mundo más humano y más cristiano, sirvan y verán que el servicio es alegría”. Así he vivido mi vida y por eso exultante de alegría he dicho: “Mi alma canta la grandeza del Señor, se alegra mi espíritu….todas las generaciones me llamarán feliz”.
20. Por eso queridos Jóvenes: “No tengan miedo”, sigan el estilo de vida de Jesús y María y como ellos serán felices.
Ante los acontecimientos vividos en Nuestra Querida Patria, una reflexión de San Alberto Hurtado.
Extracto del Capítulo VI de “Humanismo Social”
"Aquellos que han buscado, o al menos han aceptado la responsabilidad de los destinos del país, tienen una responsabilidad, la mayor de todas, porque es la más extensa; abarca a todos los ciudadanos y todas sus necesidades.
¿Se dan cuenta de ordinario los políticos de la responsabilidad de su cargo? Uno puede dudarlo... ¡Con qué fervor hacen promesas de consagración a
Muchos van a la política para brillar, para surgir, para destacarse: motivos pobres. Otros para defender intereses de un gremio obrero o capitalista, o lo que es más triste todavía, puramente personales; para disfrutar de una influencia que se puede hacer pagar, motivo indigno y bochornoso. Otros van a defender los intereses de su partido, un motivo justo pero insuficiente, porque sobre los intereses del partido están los intereses nacionales. Otros, Dios quiera que sean muchos, van a la política para servir al país.
Un Presidente no debe ser liberal ni radical, sino Presidente de los Chilenos; y lo mismo un senador o un diputado, es senador de
A los políticos quisiéramos los simples ciudadanos verlos de cabeza en los intereses de
Ojalá pudieran llegar también a nuestro parlamento en forma efectiva, las voces de los ciudadanos, sus aspiraciones, sus clamores y fueran tomados en serio.
El político ha de ser un hombre de estudio, “consagrado” a su cargo, lo que tenemos tanto más derecho de pedir y aún de exigir cuanto ahora todos los políticos están altamente, por lo menos suficientemente, remunerados. Y si por sus preocupaciones personales, por sus negocios, no tienen tiempo de “estudiar”, de “consagrarse a
Este descuido debería ser severamente sancionado. ¿Cómo? Es bien difícil decirlo: pero que los mismos políticos descubran el camino efectivo de realizarlo.
La fiscalización administrativa es indispensable, con tal que sea realizada con alto espíritu público, con la mirada puesta en
¡Si pudiéramos llegar a tener un cuerpo numeroso de políticos nacionales! Hombres que no tengan empacho en acercarse a su adversario político, para pedirle su colaboración en un proyecto de bien público y de asegurarle sinceramente su apoyo en cuanto haga por el bien común. Todo cede ante el bien del País.
Se dirá que todo esto parece ignorar las realidades, que la vida de cada día es muy diferente, que los adversarios harán imposible esa conducta... Creemos sincera y firmemente que esto no es así. Hemos visto a políticos contemporáneos de algunos grandes países realizar esa superación de sus problemas. Por otra parte, cuando se mira la historia nacional en sus grandes períodos que no están muy lejos del nuestro, vemos la consagración de sus gobernantes al bien de
La política tiene una función social y, precisamente porque los políticos están más altamente colocados, porque tienen una labor directiva, de ellos ha de venir al país un ejemplo de moralidad privada y pública, de honradez, de sobriedad de vida, de trabajo, de consagración al bienestar nacional.
Fuente: Escritos Espirituales 1.
Nos sentimos obligados a preguntarnos nuevamente, y con dolor: ¿nuestras relaciones seguirán marcadas por la confrontación? ¿Una vez más nuestra vida social estará signada por la fragmentación y el enfrentamiento? ¿Seremos incapaces de fundamentar nuestros vínculos en un diálogo sincero y constructivo? ¿No hemos aprendido nada de nuestra historia?
2. Es preciso que tomemos conciencia de que situaciones como ésta que vivimos nos menoscaban como comunidad, nos aíslan del mundo y en definitiva perjudican especialmente a los más pobres. Es más, este conflicto ha puesto de manifiesto falencias profundas de nuestra vida republicana. La persistencia misma del conflicto y la aparente imposibilidad de resolverlo constituyen un signo de debilidad institucional; son una prueba del escaso aprecio que, como sociedad, otorgamos a la importancia y dignidad de la acción política como el ámbito propio para la superación de las diferencias y el afianzamiento de la amistad social.
3. Consideramos que la solución sólo puede encaminarse mediante gestos de grandeza y una vigencia aún más plena de las instituciones de
No es propio de los poderes públicos empeñarse como parte en los conflictos, sino abocarse a su solución como principales responsables del bien común de acuerdo a las funciones que a cada uno de ellos les atribuye
4. Como nos recuerda
5. Por otra parte, aunque hubieran reclamos justos, no es en las calles ni en las rutas donde solucionaremos nuestros problemas. Pedimos, por ello, encarecidamente al Gobierno de
6. Es necesario que los habitantes de esta tierra bendecida abundantemente por
7. En los momentos difíciles los cristianos experimentamos más intensamente la necesidad de la oración, de decirle a Jesucristo, Señor de
Exhortamos a nuestros compatriotas a acompañar la oración con un gesto de desprendimiento en favor de nuestros hermanos más necesitados.
Ponemos este mensaje en las manos y en el corazón de nuestra Madre de Luján, pidiéndole que una vez más interceda por nosotros y acompañe el camino de las autoridades, de los dirigentes de los diversos sectores y de todo el pueblo argentino.
5 de junio de 2008
Ciudad de Corrientes
Mensaje de Monseñor Andrés Stanovnik
“Cristo es nuestra paz: él ha unido a los dos pueblos en uno solo…” Efesios 2, 14-18
1. La bella imagen de
I. Un tiempo de renovación
2. Hacemos también una agradecida memoria de los Padres de
3. Así como nadie puede darse la vida a sí mismo, tampoco puede renovarla sólo por sí mismo. La auténtica renovación de espíritus es un don de Dios y queremos pedirla con insistencia y humildad por nuestros gobernantes y por todo nuestro pueblo, suplicando hoy la poderosa intercesión de Nuestra Señora de
II. Signos fundacionales portadores de valores
4. Este nuevo aniversario de nuestra Patria nos invita a recordar nuestro origen. Allí, como sucede en todo inicio de la vida, se encuentran embrionariamente aquellos elementos fundamentales que luego conforman la identidad y la misión de un pueblo y son fuente permanente de renovación espiritual. Dios, que nos ama inmensamente, nos regaló en los orígenes de nuestra Provincia dos signos que condensan significados de enorme riqueza para una multitud de correntinos y correntinas:
5. En
6. Ante la imagen de Nuestra Señora de
III. El camino del diálogo fraterno y democrático
7. Hay una profunda coincidencia entre los dos signos:
8. En cambio, cuando se pierde de vista el ideal del amor hasta el extremo, que está a la base de una auténtica amistad social, las relaciones personales e institucionales se deterioran gravemente. El resultado es inevitable: esas relaciones empiezan a nivelarse por lo bajo. Esa tendencia, de no revertirse, termina inexorablemente en bajeza y degradación. El desleal juego de desgastar al adversario, la práctica inmoral del doble discurso y el necio recurso a la descalificación, abren la puerta al pasillo oscuro de la sospecha, de la desconfianza, de la defensa y del ataque. Cuando se acaba el diálogo surge la agresión. La violencia engendra violencia. Tenemos que entender que no hay diferencia sustancial entre la violencia del palo y la capucha con la del casco y el fusil. Ambas entran en una espiral de violencia, que nunca condujo a nada bueno para nadie, pero trajo, en cambio, mucho sufrimiento y degradación humana para todos.
9. Cuando surgen problemas en la familia, en una institución o en la comunidad política, no se resuelven mediante convocatorias ocasionales al diálogo. Debemos convencernos de que el diálogo exige una profunda renovación de espíritus, que crea en las personas una disposición permanente al encuentro y genera estructuras que lo facilitan. Esa renovación debe contener, como condición indispensable, la confianza entre los interlocutores, la transparencia de sus intenciones y el deseo sincero del bien común para todos; sabiendo que el valor del bien común está siempre por encima de los intereses particulares. Naturalmente, si se aseguran estas condiciones, hay que añadir una alta cuota de humildad, de renuncia y de sacrificio, virtudes sociales que, lamentablemente, no cultivamos con demasiado entusiasmo. Sin embargo, estamos a tiempo para ser razonables y para responder a la estatura espiritual de la mayoría de nuestra gente, que aspira a un trabajo digno con un salario equitativo y justo; que anhela ejercer el derecho de participar responsablemente en la gestión del bien común; que reconoce agradecida el progreso y afianzamiento democrático, convencidos de que es el mejor camino para seguir construyendo una nación justa, fraterna y pacífica.
10. Una comunidad empieza a resolver sus problemas cuando se hace cargo de ellos, los reconoce y es capaz de ponerles nombre. Es decir, cuando se sincera consigo misma y se anima a decir la verdad. Como el adicto, por ejemplo, que inicia su proceso de curación sólo cuando es capaz de reconocer cuál es su verdadero problema. Mientras no lo haga, dará vueltas sobre sí mismo hundiéndose en sus propias contradicciones y creando en torno a sí un sin fin de innecesarias complicaciones y dificultades, para desgracia de sí mismo y de los demás. Hoy tenemos que mirar nuestros problemas como Provincia y como Nación, ponerles nombre, no tenerles miedo y buscar pacientemente el mejor camino para resolverlos por los caminos del diálogo fraterno y democrático.
11. La profunda fe en Dios y en
12. Somos conscientes de nuestra fragilidad y también de nuestro pecado. Pero, al mismo tiempo, sentimos que el amor de Dios nos levanta y nos anima en la esperanza. Por eso, los invito a rezar, sintiéndonos unidos todos los argentinos y argentinas de buena voluntad,
Jesucristo, Señor de la historia, te necesitamos.
Nos sentimos heridos y agobiados.
Precisamos tu alivio y fortaleza.
Queremos ser nación,
una nación cuya identidad sea la pasión por la verdad
y el compromiso por el bien común.
Danos la valentía de la libertad de los hijos de Dios
para amar a todos sin excluir a nadie,
privilegiando a los pobres y perdonando a los que nos ofenden,
aborreciendo el odio y construyendo la paz.
Concédenos la sabiduría del diálogo
y la alegría de la esperanza que no defrauda.
Tú nos convocas. Aquí estamos, Señor,
cercanos a María, que desde Luján nos dice:
¡Argentina! ¡Canta y camina!
Jesucristo, Señor de la historia, te necesitamos. Amén.